Los nuevos enemigos
“Si no puedes cumplir con tu promesa por tu ineptitud, echa la culpa a otros”. Esta sentencia que emula algunas citas del célebre estratega Sun Tzu, autor del “Arte de la Guerra”, justifica la elección de nuevos enemigos por parte del gobierno nacional de cara al segundo semestre.
Lejos de cumplir con sus compromisos de campaña y hacer frente al problema inflacionario, a la inseguridad y corrupción, eligió enfrentarse ahora con los trabajadores, con las universidades y con la mismísima Iglesia Católica, apuntado toda su artillería mediática a intentar mellar la estatura moral del hombre más influyente del momento, su Santidad el Papa Francisco.
La cadena del odio y del miedo, que además de blindar al Presidente de maniobras escandalosas, es el arma que se utiliza en estos tiempos para disputar la mente, la conciencia colectiva, el último campo de batalla del siglo XXI.
Todo este abordaje mediático de difamar al Santo Padre es porque no pueden explicar la vinculación con sociedades offshore del presidente Macri, reveladas en los Panamá Papers, a pesar que los oligopolios mediáticos ambicionen hacer desaparecer este tema.
A pesar de esas revelaciones y las operaciones para ocultarlas, en los últimos días se divulgó documentación que prueba que Fleg Trading Ltd. estuvo activa y participó de la tentativa por instalar Pago Fácil en Brasil, algo que el presidente había negado.
El blindaje mediadito a Macri es hasta pornográfico por momentos, tapando todo y absolutamente todo lo que pueda dañar la imagen del Presidente.
En estos últimos días vimos desaparecer de los medios la persecución cinematográfica a Lázaro Báez desde el mismo momento en que salió a la luz que era socio del primo del presidente Macri, Angelo Calcaterra.
Los medios hegemónicos parecen funcionar en algunos casos como una fiscalía acusando a quien les convenga ensuciar y en otros casos como cómplices según a quien les convenga ocultar, una pena para la democracia que adquiere de esta forma solo el rotulo en sus formalidades.
Otros nuevos enemigos elegidos por el Gobierno resultan ser las Universidades Publicas Argentinas a quienes quieren a toda costa hacer desparecer del terreno educativo, pero en este intento de sepultar la educación superior libre y gratuita se topó con la notable y numerosísima Marcha Nacional en Defensa de la Educación y la Universidad Pública convocada por las federaciones docentes Conadu, Conadu Histórica, UDA, Ctera, Fagdut y Fedun, que por primera vez en 15 años confluyeron en una manifestación contra las autoridades educativas. Dicha marcha fue curiosamente cuestionada y criticada por muchos personajes del ambiente periodístico. La crisis de los salarios docentes, la infraestructura de las universidades y su situación económica revela claramente a dónde apuntaba el entonces candidato Mauricio Macri al afirmar: “¿qué es esto de andar creando universidades por todos lados?”. Y el ministro de Educación, Esteban Bullrich sumando una nueva negación afirmó que “no hay crisis” en las Universidades. Quizás se haya referido a las privadas.
El Gobierno Nacional eligió como enemigos a los sectores más débiles de la sociedad, acorralándolos y metiéndoles presión de mano de los multimedios aliados al sector más revanchista de la sociedad Argentina.
El odio exacerbado y más virulento que nunca, está en la mesa de los argentinos, lejos de cerrar la pretendida y publicitada grieta, los Gobernantes del Pro trabajan para hacerla más grande, más dolorosa y más sangrienta, enfrentando a la propia familia en esta alocada escalada de denuncias y acusaciones.
Es hora de recuperar la paz, los valores humanos y el amor, porque es el amor el que nos hace salir de nosotros mismos para unirnos a los hermanos, especialmente los que sufren, los pobres.
Por Carlos Alberto Roble
