Insfrán invitó a cultivar el respeto a los adultos mayores
Al hacérsele notar en el barrio San Miguel que los antiguos pobladores son considerados como una biblioteca viviente para la consulta de las nuevas generaciones, el gobernador Gildo Insfran invito a imitarlos y a hacer un verdadero culto del respeto a los adultos mayores.
“Eso hay que rescatar en estos nuevos tiempos porque parecería que tener edad avanzada es un disvalor “, expreso para explicar que ese criterio es fruto de una ideología.
Explico que en las culturas milenarias los viejos jugaban un rol importante a tal punto que se conformaba el Consejo de Ancianos en el que el colectivo depositaba la sabiduría.
“¿Por que hoy se quiere restar valor al de mayor edad?”, interrogo el mandatario para referir la existencia de una ideología que pondera el individualismo.
“Esa ideología para que pueda tener éxito tiene que cortar con estos vínculos que se dan entre la juventud y los de mayor edad porque en la medida que se corte ese cordón umbilical están cortando parte de su cultura porque la sabiduría del más anciano que transmite al joven lleno de energía, ímpetu y fortaleza hace que transite bien encaminado y apto para construir la grandeza”, opino.
“Por eso, si se corta ese cordón umbilical esa ideología que abrazan unos pocos y privilegiados, hace lo que quiere del resto “, subrayo.
En el operativo solidario el mandatario manifestó su reconocimiento por permitírsele que entregara distinciones a viejas glorias del futbol formoseño, en este caso de los clubes Chacra 8 y Sol de América que más allá de ser adversarios deportivos aprendieron a convivir como amigos y vecinos después de cada enfrentamiento.
Hizo un paréntesis para reconocer que su ídolo de siempre fue Felipe Santiago Mariño “porque verlo jugar era una delicia”.
En nombre de todos ellos, el gobernador rindió su homenaje a todos los deportistas del barrio San Miguel.
“Chacra 8 y Sol de América son un verdadero ejemplo para el país porque demuestran como en una comunidad pueden convivir dos clubes que deportivamente se sacan chispas pero que al terminar el partido todos son amigos, vecinos y pueden compartir la vida cotidiana”. Resalto para hacer notar que no se trata de un valor común.
“Para nosotros pasa desapercibido porque somos protagonistas del accionar de esta comunidad; pero a través de los medios masivos de comunicación nacionales nos enteramos que en otros lugares algunos equipos juegan sin público y otros solamente pueden hacerlo con público local porque los visitantes están imposibilitados de hacerlo por el grado de intolerancia al que se ha llegado”, manifestó.
Insfran aclaro que ponía el ejemplo del barrio San Miguel pero que del mismo modo se registra un comportamiento ejemplar en toda la provincia porque sean las categorías que fuesen, en los encuentros hay participación de los adictos de ambos bandos.

