El ministro de Gobierno advirtió riesgos ante el alambrado en caminos internos de La Primavera
De “salvaje” fue calificado el corte sobre ruta 86 y caminos internos de la comunidad de La Primavera por parte del ministro de Gobierno, Justicia, Seguridad y Trabajo, Jorge Abel González, quien advirtió los riesgos de que se hayan colocado postes y alambres a púas en las calles, y de que se amenaza con incendiar las maquinas viales prestas a iniciar obras en la zona.
Expuso que “se mantienen oponiendo a las obras que fueron acordadas con la comunidad de La Primavera, y no solo cortan la ruta 86, sino incluso en caminos internos de la colonia donde han puesto postes y alambres de púas, constituyendo ello un grave peligro para los mismos indígenas que allí habitan”.
Comento que “toda esta situación genero la reacción de sectores del comercio, la producción y de las fuerzas vivas en general de poblaciones de la zona, que son quienes se ven afectados por esta medida salvaje que están llevando adelante”, aludiendo a que “el viernes último hubo una importante reunión de comerciantes y gente vinculada a sectores de la producción en Laguna Blanca, quienes escucharon a los indígenas que están siendo afectados por este corte e incluso con autoridades locales”.
Insistió en que “el gobierno está dispuesto a dialogar sobre cualquier tema, lo único que les pedimos es que se levante este corte que no tiene sentido. Y repito esto como tantas otras veces porque quienes están en la ruta dicen que el nos negamos al dialogo, cuando desde un primer momento los invitamos a sentarnos a hablar, es un llamamiento que repetimos permanentemente”.
Advirtió a que “se trata de una medida salvaje, más aun cuando la misma comunidad acompaña la construcción del centro de salud, el camino de acceso, además de coordinar otros trabajos como el de la energía eléctrica, agua potable y viviendas. Han sido muchísimas las obras allí realizadas, al ser una comunidad rural tiene sus casas muy esparcidas lo que hizo por ejemplo que para llevar el agua potable a las viviendas debieran extenderse más de 120 kilómetros de cañerías, lo mismo en cuanto a la red eléctrica y se continua con la ejecución de núcleos habitacionales”.
“Pero claro, ahora todo está parado porque las maquinas viales que están en el lugar se encuentran paralizadas ante las amenazas de que si ingresan serán incendiadas”, lamentó.
El ministro fue categórico al afirmar que “no estamos interesados en que se produzcan fricciones, sobre todo cuando el mismo presidente de la asociación civil de la comunidad, Oscar Camachi, fue agredido por un partidario del señor Félix Díaz. Pero de esto no hablo ningún medio nacional, pero si hubiera sido al revés, el escándalo que hubieran armado”
“Mientras todo esto ocurre, el señor Díaz se pasea por los medios porteños en una clara actitud discriminatoria a los mismos indígenas a favor de intereses que no son de los indígenas”, expuso concluyente.
Sacrificio docente
Lo denunciado días atrás por el ministro de Cultura y Educación, Alberto Zorrilla, acerca de que las personas que mantienen el corte sobre la ruta 86 hayan impedido que los docentes lleguen hasta las escuelas de la comunidad de La Primavera, “conculcando derechos de niños a educare y de los maestros y profesores a trabajar”, sigue estando presente y generando severos contratiempos.
La imagen es más que concluyente. Estas docentes, Patricia y Aurora, aparecen embarradas al tener que sortear sendas alternativas intransitables –ante la imposibilidad de hacerlo por las vías usuales debido a los cortes- para llegar a sus instituciones educativas y poder organizar el inminente inicio de clases.
Vacilaciones del hijo de Díaz
En una reciente entrevista concedida a un medio de prensa, el hijo de Félix Díaz, el joven Eduardo, paso por momentos de nerviosismo y vacilaciones al contradecirse una y otra vez, y al no poder fundamentar las denuncias que su padre –a quien acompaña- realiza en Buenos Aires.
Tras afirmar que el estado les quito más del 50% de las 5170 hectáreas de La Primavera, luego se retrotrajo y termino admitiendo que no era así, excusándose en que “el tema es muy complejo” para luego terminar de reconocer que “no tenemos problemas de tierras”, aunque callo cuando le advirtieron que porque entonces dicen que se les había quitado miles de hectáreas.
Justifico que su padre haya firmado un acta junto a una abogada de APDH y un juez reconociendo la normal situación territorial de la comunidad aduciendo a que “en ese momento aun no era autoridad” y que “se lo presionaba porque si no firmaba lo iban a meter preso”.
