En la localidad formoseña de Pozo del Tigre se casaron dos mujeres

En la localidad formoseña de Pozo del Tigre se casaron dos mujeres
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La localidad formoseña de Pozo del Tigre distante 260 kilómetros de la capital provincial “fue una fiesta”. Es que Noemi y Nancy ambas de 35 y 32 años de edad finalmente hicieron realidad su deseo y se casaron en el marco de la ley de matrimonio igualitario que se aprobó en Argentina hace cinco años.

La localidad formoseña de Pozo del Tigre distante 260 kilómetros de la capital provincial “fue una fiesta”. Es que Noemi y Nancy ambas de 35 y 32 años de edad finalmente hicieron realidad su deseo y se casaron en el marco de la ley de matrimonio igualitario que se aprobó en Argentina hace cinco años.

“Hubo arroz, papelitos, fotos, compañeros, amigos y nos divertimos con alegría”, describió Noemí Roa de 35 años de edad, comerciante y referente política en Pozo del Tigre de la agrupación política kirchnerista “La Cámpora”.

La noche del sábado 14 de febrero, “fue una noche especial para nosotras”, dijo Noemi Roa, “después de 11 años de estar juntas con Nancy, a pesar de que ya nos conocíamos; pero el 8 de enero de 2004 nos miramos de una manera diferente, y esa mirada hace que hoy cumplamos el sueño de nuestras vidas, poder casarnos”

Noemí Elizabeth Roa tiene 35 años de edad oriunda de dicha localidad, termino sus estudios secundarios en el colegio de nivel medio Enrique de Ibarreta, actualmente es comerciante y militante política.

Nancy González Quiroga nacida también en Pozo del Tigre y con 32 años de edad es profesora en Educación Inicial y docente en el jardín de infantes nucleados número 32 del paraje “Cacique Coquero” dependiente de la localidad de Pozo del Tigre, “donde todos los días, haga frio, calor o llueva transito 30 kilómetros de caminos de tierra para estar con mis alumnos”, sañalo.

“La celebración no pudo ser mejor, en coincidencia con el día de los enamorados “dijeron a este medio varios invitados.

Al referirse de cómo se conocieron, dijeron, “fue en una fiesta en el 2004, antes ya nos conocíamos éramos amigas, pero esa noche nos miramos distinto, apareció el amor”, enfatizaron.

Además resaltaron que “luchamos mucho tiempo por esto. Fue una batalla larga, y ganarla fue una liberación”. Sobre qué representó este casamiento para ellas, definieron: “fue una reafirmación de derechos”.

“Fuimos muy discriminadas, pero venció el amor, vencimos juntas muchos prejuicios y el amor que sentíamos mutuamente, imagínense un pueblo chico y de campo, era algo raro” dijeron entre risas.

Finalmente y con respecto a la aprobación de la Ley 26.618 de Matrimonio Igualitario que se sanciono el 15 de julio de 2010, dijeron que “fue algo que no lo podíamos creer, siempre creímos que dos personas que se aman deberían de ser reconocidas por la ley como una sociedad matrimonial y por lo tanto otorgarle los derechos que les correspondan, fuimos muy felices ese día”.

Con respecto a sus sueños dijeron enfáticamente, “soñamos una sociedad sin prejuicios”.