Una multitud de vecinos de La Primavera marcharon contra los violentos y pidieron vivir en paz
Alrededor de medio millar de habitantes de la colonia aborigen de La Primavera ganaron la ruta 86 en espontánea movilización comunitaria que no reviste antecedentes, exhortando al dialogo y la pacificación y en claro rechazo a quienes “alientan protestas sin sentido y tremendamente perjudicial”. Se llegaron hasta el sitio donde se está cortando esta traza nacional y exhortaron a sus pares a desistir de la medida, al tiempo de hacer un llamamiento a la “unión” y contra los que alientan “violencia y divisiones”.
Fue este miércoles por la tarde, cuando –custodiados por personal de Gendarmería Nacional- encabezados por pastores evangélicos indígenas, el cacique Cristino Sanabria, marcharon hacia el corte de la ruta 86 que tiene a Díaz y un grupo de adherentes como protagonistas, para conminarlos a que cesen con la protesta que consideran “incoherente y que tanto daño nos está creando”.
Encabezado la marcha que fue un “ejemplo de civismo”, se apreciaba un importante cartel con la consigna de “La Primavera, tierra de paz, hermandad y fe”, además de otros con exhortaciones al dialogo, a la dignidad y la defensa de su forma de ser y pensar sin intromisión de intereses ajenos, en directa referencia a dirigentes políticos opositores que adhieren al dirigente Felix Díaz que fue centro de las criticas.
“Hoy se demostró que todo el pueblo está harto de Félix Díaz y sus mentiras, sus ansias de poder que esta comunidad nunca le dio y sin embargo tramposamente se embiste de un cacicazgo en total violación a nuestras costumbres ancestrales para divulgar mentiras a todo el país”, expuso el cacique Sanabria al frente de la movilización
Afirmo el titular de la asociación civil lugareña, Oscar Camachi que “este Félix Díaz es un cobarde que vive de la mentira, y ahora organizo un corte de ruta y caminos internos de la comunidad y hasta amenazo ante la gente de la APDH que habrá muertos. Y saben porque protesta, porque quiere muertos, por obras que el mismo se encarga de impedir que se hagan (centro de salud, caminos, extensión de la red eléctrica y nuevas viviendas), porque no deja que los camiones y obreros entren a la comunidad a comenzar los trabajos”.
Lamentaron junto a los pastores que no pudieron hacer desistir de que dejen el corte y se advengan al dialogo, de todas maneras insistieron en dejar en claro que “esto no termina con esta movilización y nos vamos a nuestras casas. Desde ahora mismo nos convertimos en garantes para que las obras que se impide ejecutar puedan realizarse, y que sea la justicia quien decida acerca de la protesta, porque estos hermanos están encaprichados en seguir ahí sin fundamento”.
“Hoy se demostró que todo el pueblo se canso de Félix Díaz y sus mentiras, sus codicias de un poder y representatividad que esta comunidad nunca le dio, y sin embargo tramposamente se hace pasar por cacique en total violación a nuestras costumbres ancestrales”, enfatizo Sanabria quien junto a un pastor presidieron la marca que se detuvo unos minutos para orar por “la paz y convivencia fraterna”
Explico el pastor Félix Balbino que “nos movilizamos para llamar la atención y que entren en razón quienes equivocadamente están cortando la ruta y nos producen tantos perjuicios, para que dejen esa protesta que no tiene sentido. Queremos vivir tranquilos y que nos dejen crecer como comunidad pacifica y hermanados”.
Insistió en subrayar que “luego de la movilización que la misma gente nos dijo que hiciéramos porque se siente tan mal por todo esto que está pasando, nos juntamos y decidimos por un lado presentarnos ante la gente del gobierno como garantes de las maquinarias, obreros y todos los materiales para que las obras que están proyectadas puedan hacerse lo antes posible”.
Agrego que por otra parte, “ante la total intransigencia de esos pocos hermanos que quieren seguir en la ruta y no entran en razón para dialogar, es que respetuosos de la ley peticionamos a que sea la propia justicia la que haga lo necesario sobre eso”.
“Por la paz, por la vida”
Pastores como Rosendo Nagalari, Michel Velazquez, Jeremís Machagaik, Mirna Jara y Mercedes Fernández, adhirieron a lo expuesto por la concejal aborigen de Naineck, Mirtha Machagay, en cuanto que “nos movilizamos en paz por la vida, por la hermandad a partir de que algunos de nuestros hermanos están hace varios días en la ruta con ese corte sin sentido y crenado tantos problemas a quienes estamos en la comunidad y de otros pueblos. Mucha gente de las localidades de alrededor nos mira de mala manera porque se ven perjudicados por esta medida que trae tantos problemas al tener que hacer una vuelta de muchos kilómetros por camino de tierra para trabajar y hacer los trámites en otros lugares”.
“Marchamos para hablar con estos hermanos buenamente para que con el dialogo lleguemos a entendernos porque todos queremos la misma cosa, demostramos que somos muchos más los que estamos por el dialogo y la paz, los que rechazamos la violencia y las divisiones, somos gran mayoría los que queremos vivir con tranquilidad y que las obras que deban hacerse se hagan sin que nadie por algún capricho o interés personal no deje que las cosas se construyan y mejoren las condiciones de vida de la comunidad”, afirmaron.
Ahí intercedió Sanabria diciendo que “Félix Díaz se hace llamar cacique ante organismos nacionales e internacionales y una supuesta absoluta representatividad de los indígenas, violando totalmente nuestras costumbres ancestrales”.
Advirtió que “viene gente de afuera y entra por la ventana para hablar con Díaz y los pocos que lo acompañan. Y eso está mal, porque él no nos representa para nada, y entonces muchos se van con mentiras que él le dice como verdades absolutas”.
Apoyo a las obras proyectadas por el gobierno en el lugar, sobre todo el centro de salud que debía comenzar a ejecutarse y fue impedido por quienes cortan caminos de acceso en el lugar, aludiendo a que “se trata de una obra que perdura en el tiempo para beneficio de nuestras familias, quedara por siempre, sin importar que autoridad este”.
Afirmo que “se trata de un bien para nosotros, y nadie mejor que nuestros mayores saben el gran valor, porque han sido ellos los que más sufrieron en su tiempo. Y ahora tenemos este centro, las viviendas, el agua potable, luz eléctrica, calles y mucho más”.
