Jóvenes lomitenses conquistaron Formosa
La poderosa Batería Kimbara y sus bailarinas y bailarines, deslumbraron al público capitalino con el poder de su ritmo, la precisión de sus coreografías y el halo de alegría que irradiaban.
En cada noche de corso, el vigor de los bailarines reflejaban la bravura del hombre del Chaco Americano, que atemorizó por siglos al Imperio Inca y al conquistador de la Península Ibérica. Las bailarinas parecían confirmar la cosmovisión qom, que considera a las mujeres como estrellas descendidas a través de una cuerda del mismo cielo. Cada compás marcaba un movimiento, una figura. Así, a gracia, color y ritmo, los «kimbareños» fueron conquistando a sus comprovincianos del este.
Entre ellos se encontraba el suboficial
Darío Nuñez, integrante de la Banda de Música del Glorioso Regimiento de Monte 29 Coronel Warnes, quién no dudó en invitarlos a juntar ambas agrupaciones y tocar conjuntamente, en las instalaciones castrenses.
Ahora, el uniformado convino a los percusionistas lomitenses a conformar una escuela de percusión con mas de 100 integrantes, que se denominará Armonía Imperial y que con la aprobación de la comisión organizadora de los corsos barriales va hacer su debut en la fiesta de Momo 2020.
