Innovadoras huertas en altura para adultos mayores en casas solidarias
Desde el Instituto de Pensiones Sociales se viene trabajando activamente en el desarrollo de las denominadas huertas en altura. Se trata de una cama con tierra preparada y donde se siembran las verduras, la cual se encuentra elevada a un metro y medio, con lo que abuelos y abuelas pueden trabajar en la misma sin necesidad de agacharse.
Se trata de una propuesta ingeniosa y muy productiva en todo sentido, por la comodidad que representa para las personas de la tercera edad y por los buenos rindes que se aprecian.
“A fines del año pasado inauguramos una nueva huerta en altura en la casa solidaria del barrio Bernardino Rivadavia, que son de manera especial para nuestros adultos mayores, un emprendimiento muy ideal dentro de las acciones a favor de nuestros abuelos y abuelas que venimos desarrollando”, explico el titular del IPS, Hugo Arrua, señalando el propósito de extender a mas casas con este proyecto.
“Justamente algunos adultos mayores nos contaban que dejaron de hacer esta actividad porque físicamente les resultaba difícil. Ahora con esta idea de hacerlo en forma conjunta con profesores y alumnos que están en el tema, los resultados alentadores son muy importantes. Y esto se aprecia con la alegría que expresan ellos, su entusiasmo en volver a reanudar en esa etapa tan linda de la vida cuando trabajaban en la huerta, y para nosotros es algo terapéutico, físico, también tiene que ver con la alimentación ya que desde acá podrán tener alimentos frescos y con continuidad de siembra”, destacó.
Indico que “vamos por mas, porque ya nos estamos planteando experimentar con frutilla, y si esto sigue dando sus frutos vamos a agregar más camas en altura para hacer una buena producción que va a ser para el autoconsumo. Incluso pensamos para el año que viene insistir con melón, producción de miel, sandía, que posteriormente puedan utilizarse para el consumo de nuestros adultos mayores de las distintas casas de la solidaridad”.
Expuso que “el emprendimiento tiene la media sombra correspondiente para que en esta época de altas temperaturas no afecte las siembras, con lo cual la labor tendrá continuidad en la producción, que es lo que nosotros estamos queriendo”.
“Pensábamos en agregar riego pero preferimos que esto sea el trabajo de los adultos mayores, que es regar las plantitas, limpiarlas, a modo terapéutico”, indico Arrua, aludiendo a que la altura de la cama de siembra tiene una altura total de noventa centímetros, que es la ideal para que ellos puedan realizar las labores.
“Este es un trabajo conjunto que estamos haciendo revalorizando lo que se está haciendo en el interior de la provincia y en este caso específico del oeste donde las condiciones naturales son totalmente distintas y demostramos con esto que lo que allá se está haciendo también se puede traspolar aquí”, expuso.
A modo de ejemplo señalo maderas como palos bobos, palmas y otros que por ejemplo usan aborígenes y que también se adaptan a las necesidades locales muy bien, para lo cual colaboran jóvenes que interactúan de manera especial con los adultos mayores sobre el particular.
Indico finalmente que tal es el entusiasmo de los abuelos y abuelas en esto, que a las tradicionales verduras que con más frecuencia se cultivan en las huertas, ellos le agregaron algunas hierbas características de nuestra zona y otras ideas que van sumando a partir del gran interés que despertó en ellos en esta propuesta.
