Propietarios inician mudanza al barrio Nueva Formosa
Un sábado donde los nuevos proyectos de vida cobraban forma concreta en medio de la emoción por la casa propia, que dijeron coincidentes les daba “una identidad familiar por tener una dirección definitiva”, se vivieron ayer desde horas tempranas entre los flamantes propietarios en el barrio Nueva Formosa.
Es que tras la entrega de llaves y títulos a 400 adjudicatarios el día viernes en el marco de una ceremonia presidida por el gobernador Gildo Insfran, la víspera fue el momento de iniciar la mudanza en muchos casos y en otros el reconocimiento del hogar para concretar la radicación.
Cada uno de los entrevistados mostro su agradecimiento hacia el primer mandatario formoseño e incluso hicieron suyo el sentir del vecino Collado mencionado por Insfran, quien cuando meses atrás recibió las llaves de su casa, dijo que cuando iba a buscar trabajo y le preguntaban donde vivía advertía que no podía responder cosa que si ocurre ahora porque puede nombrar el barrio, el lote y el numero de casa que habita. “Eso es inclusión social!”.
Mirna Beatriz Espinoza reconoció que el sueño de la casa propia es el mayor anhelo de toda familia porque en ese espacio tiene la posibilidad de recrear el hogar. Además, destaco que se cuenta en el lugar con todos los servicios esenciales así como también calles pavimentadas y enripiadas y pondero la importancia que adquiere la transparencia que en el proceso de adjudicaciones adquiere el trámite del sorteo público de ubicaciones.
Silvana Pintos, madre de tres niños, dijo este sábado que “estamos viviendo momentos únicos, buenísimos realmente por todo lo que hemos pasado en las últimas horas hasta llegar a esta mañana donde ingresamos a nuestras casas. Por fin dejamos el alquiler (residía hace diez años arrendando en el barrio Don Bosco), que contentos están los chicos, porque saben que están en su casa, la que siempre soñamos y nos da una seguridad en todo”.
“Con cuantas ilusiones estamos por pasar estas fiestas y comenzar el nuevo año. Mejor regalo no podíamos esperar, por lo que no se qué palabra elegir para agradecer al señor gobernador (Gildo) Insfran”, expuso, para concluir exhortando a quienes aun esperan acceder a la vivienda, a que “tengan esperanza, que el momento llega para todos”.
Marcelo Davis Delgado, junto a su esposa y un pequeño, sostuvo que “desde el jueves y ahora mucho mas no podemos terminar con los momentos de emoción, ya ese día cuando se hizo el sorteo de la ubicación y me entere del lugar vinimos a conocer nuestra casa. Yo hace 16 años que estaba inscripto en el IPV, y nunca perdí la fe, y ahora fíjese, que Navidad, vino con que regalo, el mejor y más soñado, la casa de uno y este gran patio para ampliar esos sueños”.
Dijo que residía en una domicilio que le habían prestado en la zona del barrio Guadalupe, donde comento “siempre hacíamos planes para este momento, así que ahora ya también hasta pensamos en la hermanita para mi hijo”.
Úrsula Ramírez comento que a poco de recibir las llaves y el titulo vino junto a su marido y cinco hijos a conocer su casa, “donde todos saltábamos de contentos y llorábamos de la felicidad. En cuanto el día jueves nos enteramos de la ubicación que nos tocaba, mi hija mayor de 15 años comenzó a empacar las primeras cosas y por supuesto la ansiedad nos fue invadiendo, por lo que ya estamos viniendo a ocupar nuestra casa”.
Aludió a que estaban alquilando desde hace diez años en el barrio San Pedro, y dado que su esposo es oficial albañil, ya han estado planificado la ampliación de la casa.
Eduardo José Simarvi, junto a su esposa, cuñada e hija conforman el grupo familiar, y estaban alquilando desde hace siete años, “pero siempre teníamos fe y paciencia en que esto iba a llegar”.
“Estamos en plena mudanza, ya no podíamos esperar más para venir a nuestro hogar. Estamos todos muy contentos y agradecidos con el señor gobernador y toda la gente del IPV, que han hecho a muchas familias tremendamente felices y con las esperanzas renovadas”, enfatizó.
Dijo que alquilaba una pequeña casa en barrio La Floresta, y “eran tantas las ganas de iniciar una vida nueva que ya me estoy cambiando. Mas no podíamos pedir, tenemos todas las comodidades, y la casa adentro es impecable. Es todo perfecto. Junto a mi hija es lo mejor que me ha pasado en la vida, porque hasta nos da una identidad propia como familia que por fin tiene una dirección que realmente le pertenece”.
“Comienzan nuevos proyectos con el domicilio fijo y propio, así que estamos esperando que conecten la luz y así ya nos venimos a dormir la primera noche en nuestra casa”, concluyo emocionado.
