Licitación para obras hídricas en Clorinda

Licitación para obras hídricas en Clorinda
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Se acerca el final del viejo estigma de ser “la ciudad de los malos aromas” para Clorinda. Esto a partir del anuncio hecho por el gobernador Gildo Insfrán acerca de que en los primeros meses de 2015 se licitara, con financiamiento internacional, un ambicioso paquete de obras del Plan Director de Saneamiento Urbano.

Las obras a ejecutarse no es solo la nueva planta de agua potable, sino que incluye una nueva toma, la red de acueductos que unirán tres centros de distribución, un nuevo acueducto entre Pilcomayo y Clorinda en una extensión de 12 kilómetros, como también y de manera complementaria una planta de tratamiento de residuos sólidos.

Se expuso que la actual planta potabilizadora data de la década del 60 y tiene una capacidad de producción de 600 mil litros por hora, mientras que la futura planta va a generar un millón y medio de litros de agua por hora y su diseño fue proyectado para cubrir la demanda de las próximas dos décadas cuanto menos.

Esta planta proveerá de agua a tres centros de distribución, uno de los cuales funcionara en la actual planta, una al oeste de la ciudad con un tanque de 500 mil litros que ya existe y un nuevo centro para el barrio 1° de Mayo.

Asimismo, fue marcado la importancia de los nuevos centros de distribución en cuanto cubrirán a diferentes e importantes áreas de la ciudad, de modo tal que cada una de ellas dispondrá de volúmenes de agua y presión de manera optima durante todo el día.

Se expuso que si bien la actual planta cubre en un 95 %, las dificultades están dadas en cuanto a la presurización, pero no tenemos una presurización, por lo que con las obras habilitadas, la presión en el servicio será optima durante las 24 horas.

Fue recordado que a fines de octubre del año pasado y enmarcado en esta serie de obras del Plan Director de Saneamiento Urbano para la segunda ciudad de la provincia, se realizo una consulta pública para que ante todos los actores sociales interesados en las obras, se expusiera el estudio de evaluación ambiental preliminar del proyecto de agua potable.

De esa manera se cumplió con la mecánica prevista por la legislación, forma parte de todo financiamiento de ese tipo como exigencia de cumplir las normas ambientales. Se expuso incluso a lo largo de un mes ante la opinión pública el proyecto, y luego se hizo lo propio con el estudio de impacto ambiental, para que los interesados lo consulten.