Se darán detalles del hallazgo de los restos de Julio “Bocha” Pereyra
Familiares de quien en vida fuera Julio Andrés “Bocha” Pereyra, acompañados por la subsecretaría de Derechos Humanos, dependiente de LA Jefatura de Gabinete de la Provincia, Organizaciones de derechos humanos, estudiantiles, amigos y compañeros de militancia, darán una conferencia de prensa este lunes a las 19 en el Salón de Usos Múltiples de la Escuela Normal “República del Paraguay”, con el fin de comunicar formalmente el hallazgo de sus restos y la acciones que se están realizando para su traslado, y posterior inhumación en nuestra ciudad.
Julio Andrés “Bocha” Pereyra, hijo de Julio Alberto Pereyra y Dorila Clementina Almirón, nació en esta ciudad el 20 de mayo de 1950. Le llevaba cuatro años a su única hermana Betty. “El Bocha” fue a la Escuela Primaria N° 1 de varones y curso sus estudios secundarios en la Escuela Normal, “República del Paraguay”, donde tuvo el promedio más alto y fue abanderado, Actualmente la biblioteca de la institución lleva su nombre.
En 1967 se recibió de maestro. En 1968 se trasladó a Resistencia para estudiar Ingeniería Civil en la Universidad Nacional del Noreste (UNNE).
Vivió en el Colegio Mayor Universitario y su actividad religiosa lo vinculó con lo social. Fue maestro en una escuela de Lapachito y alfabetizador de niños y adultos en algunos barrios de Resistencia y en áreas rurales de Chaco. En la Universidad militó primero en el Integralismo y luego en la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Para la campaña de las elecciones de marzo de 1973, regresó a Formosa. Participó activamente en la defensa del Instituto Universitario, que dio nacimiento años después a la Universidad Nacional de Formosa.
El joven formoseño fue secuestrado el 2 de setiembre de 1976 de su domicilio particular cuando se estaba probando el traje con el que ingresaría a la Iglesia al día siguiente. Fue fusilado en lo que se conoce como la tragedia de Margarita Belén, el 13 de diciembre de 1976. El 1 de enero de 1977 su familia recibió una comunicación oficial firmada por el jefe del Grupo de Artillería Nº 7 de Resistencia, en la que se informaba que Julio se había fugado durante los sucesos de Margarita Belén.
Tras permanecer desaparecido durante 38 años, recientemente, el Equipo Argentino de Antropología Forense, notifica a sus familiares el hallazgo e identificación de sus restos, poniendo fin así, a su incansable búsqueda.
